La donna è mobile

"Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino

Rafael Guillén, "Cristales empañados"

(1983) De Variaciones temporales.


Se fue, no tan despacio que no hubiera
un desajuste tenue en la calima
del asfalto, y su falda
parecía más triste en el andar y hubo
como una duda, o tal vez no, y la acera
se fue estrechando al alejarse y, luego,
pareció, quizás fuera
su delgadez, sus hombros, que no iba,
que volvía a la infancia, y en la calle
apenas cabía el sol y mi mirada
y una música urbana que, tan joven,
surgió de un bar con soledad y miedo.
¿Te veías tú, acaso, dime, como
si te pudieras ver, de espaldas, sola,
pegada a la pared, andando, yéndote?

Me fui. Recuerdo que el vacío
aquél era ya parte
de mí. Porque me estuve yendo
todo el tiempo que, arriba, la buhardilla,
cama deshecha, sábanas con restos
de calor, vasos, deja
ya de fumar, me estuve
dejando ir en no querer ser pasto
de ciudad, y las calles
y el ruido estaba en mí y tus ojos, habla,
¿por qué te vas?, estaban
alrededor de mí; ser pasto
de ventanas cerradas, un quejido
o una sirena a media noche, esquinas
donde comprar la nada, el estallido
de la nada, acompáñame, me estuve
yendo de mí todo aquel tiempo tan hermoso.

Se fue y era de noche
en torno a su cintura y sus vaqueros
gastados. La bufanda, con su historia
ella también, entretejida, daba
una vuelta a la tibia
cadencia de su cuello y la seguía
a través de la lluvia y algún perro
y la insolente luz de los semáforos
poniendo en orden el desierto y, lejos,
la otra oscuridad, la que está hecha
de violencia y portales y mugrientas
escaleras.

Me fui de tanta prisa
por conocer, de tanto estar contigo,
de tanta juventud, frío empañando
los cristales, de tanto amor, la estufa,
libros y discos en desorden, altas
madrugadas del beso, tus preguntas,
café para el cansancio, las paredes,
tu pelo, el desconcierto de estar vivo.

Toda esta vida me sostiene ahora.
Todo este tiempo aquél que es lo que tengo,
lo único que tengo. Tanto irse,
tanto perder, tal desapego,
tanta sinceridad, tan armoniosa
desventura, tan sabio desvarío,
tal desesperación, tanta belleza.


Sábado, 25 de Marzo de 2006 16:47. Autor: la_mobile. [ + ]. Tema: Retales sueltos.

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gravatar.comAutor: rythmduel

Pensé que estabas ausente, cariño. Pero acabo de leer tus últimas entradas y veo que no es así. ¡Lo que me he perdido! De todas formas, ha sido gratísimo reencontrarte. Tu post anterior es, sencillamente, magistral. Un beso.

Fecha: 25/03/2006 21:54.


Autor: La donna è mobile

Muchas gracias, S.
La alegría es ver como la casa se vuelve a llenar de voces. Disfruto mucho con eso.

Un beso, :-)

Fecha: 26/03/2006 12:15.


gravatar.comAutor: Ernesto

Estoy en la misma sorpresa. Acabo de llegar y, ¡hala, qué abundancia de nuevos textos!. No paro de releer el poema. Es buenísimo. La primera lectura ha sido la mejor, tan como un cuadro expresionista todo, imágenes poderosas, resoluciones inesperadas, ritmo, pulso, "tal desesperación, tanta belleza". Regusto amargo delicioso, como buen café.

Fecha: 02/04/2006 01:01.


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